Época de balance

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Época de balance

Fin de año y año nuevo. Para esta época, casi inevitablemente solemos hacer nuestro Balance: ¿Qué hicimos? ¿Qué no hicimos? ¿Qué hicimos bien? ¿Qué hicimos mal? ¿Qué hubiéramos deseado hacer y no pudimos?

 

También casi inevitablemente, cuando llega fin de año nos proponemos cumplir durante el próximo año con lo que nos quedó pendiente.

Hacemos el Balance de lo pasado y nos planteamos el proyecto de lo futuro en diversas áreas de nuestra vida; fundamentalmente en lo laboral o profesional y, a veces, en lo afectivo (la pareja, la familia, las amistades).

En esta nota quiero proponerle incluir otra área de su vida en su Balance General Personal: su sexualidad.

Lo sé, es una propuesta insólita, y hasta podría pensarse que es absurda, después de todo se supone que la sexualidad es natural y espontánea, tanto como dormir o comer. Sin embargo, no es realmente así.

Cada persona expresa su erotismo de una manera condicionada por su historia personal, sus características de personalidad, su relación de pareja, su estilo de vida y su proyecto vital.

Existen personas para las cuales la sexualidad ocupa un lugar fundamental en su vida, en cambio, para otras puede llegar a ser innecesaria. De un extremo al otro de posibilidades, el Balance sexual personal diferirá absolutamente en su resultado según se considere a una persona o a otra.

Todo resultado es subjetivo, sólo lo decide el dueño de su propia vida y de su propio balance.

Siguiendo el Cuadro Comparativo de Pérdidas y Ganancias y realizando el Inventario que todo Balance que se precie debe tener, lo invito a ir colocando en esos rubros sus Pérdidas y Ganancias Sexuales; o sea, sus aprendizajes y sus errores, sus logros y sus dificultades, sus gratificaciones y sus insatisfacciones, su crecimiento y su parálisis, sus experiencias positivas y negativas.

Si usted me permite lo acompañaré con una Guía de preguntas que sólo tiene la intención de ayudarlo a ubicarse en su situación sexual personal. Probablemente algunas de estas preguntas le disparen otras en su recuerdo, aprovéchelas para un mejor conocimiento de usted mismo.

¿Mantuvo una relación de pareja estable?

¿Qué sentimientos le despertó esa relación?

En el caso de que no tenga pareja estable, ¿Se acercó o permitió que otro se acercara?

¿Intercambió sus ideas y sentimientos sobre sexualidad con su pareja o amigos íntimos?

¿Tuvo actividad sexual, a solas o en compañía?

¿Qué sentimientos surgieron del desarrollo de esa actividad sexual?

¿Ejercitó su sexualidad por deber o por deseo?

¿Descubrió nuevos conocimientos sobre su sensibilidad corporal?

¿Descubrió nuevos conocimientos sobre la sensibilidad corporal de su pareja?

¿Fue respetuoso y cuidadoso consigo mismo?

¿Fue respetuoso y cuidadoso con su pareja?

¿Considera que su año fue sexualmente saludable?

Otro aporte para cerrar su balance: La Organización Mundial de la Salud considera que la Salud Sexual es “la integración de aspectos somáticos, afectivos e intelectuales del ser sexuado, de tal modo que de ella derive el enriquecimiento y el desarrollo de la persona humana, la comunicación y el amor.”

Más allá del resultado final, todo balance es positivo porque le permite valorarse si obtuvo más ganancias que pérdidas y porque puede estimularlo a mejorar un resultado negativo en el próximo año. Sólo es cuestión de proponérselo.

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