Osteoporosis: Nuevos tratamientos

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Osteoporosis: Nuevos tratamientos

El Dr. José Luis Mansur, médico especializado en osteología y endocrinología y Presidente de la Sociedad Argentina de Osteoporosis describe los resultados de los últimos estudios referidos al tratamiento de la osteoporosis.

 

La osteoporosis es la enfermedad producida por tener huesos “poco resistentes” ante traumatismos y mayor propensión a fracturas. Esto generalmente se correlaciona con un contenido de calcio disminuido dentro de los mismos.

Desde hace más de una década ha quedado demostrado que las fracturas que ocurren ante traumatismos mínimos se producen porque los pacientes afectados tienen osteoporosis, aunque no lo sepan. De esta manera, las fracturas de muñeca, cadera o vertebrales, son habitualmente consecuencia de esta afección, y para que se produzcan se necesitan dos condiciones: un traumatismo más poca densidad de calcio adentro del hueso.

Otras veces la disminución del contenido de calcio no es tan marcada pero existe gran alteración de la arquitectura del hueso, y pueden ocurrir fracturas aunque los estudios (Densitometrías Oseas) no se hallen tan afectados. Esto ocurre ante el consumo crónico de corticoides.

La osteoporosis no produce dolor, salvo cuando las vértebras se aplastan, es decir se achican y puede ocasionarse pérdida de altura del paciente. Por lo tanto es una enfermedad “silenciosa” o asintomática.

Se ha establecido ahora cual es su verdadera incidencia.

Dentro de las mujeres de más de 50 años, tendrán osteoporosis y fracturas el 40 %, mientras que en los hombres la incidencia es del 10-15 %.

Esta diferencia entre ambos sexos se explica porque los hombres llegan a un contenido de calcio mayor en su juventud, y porque luego perderán menos que las mujeres. Estas a partir de la menopausia tendrán una pérdida acelerada, acompañada de una mayor porosidad en los huesos que los hace especialmente frágiles.

Varios factores de riesgo predisponen a padecerla, por ejemplo la herencia (es decir tener familiares con fracturas), tener una contextura física pequeña (especialmente pesar menos de 55 Kg), un consumo de lácteos bajo, menstruaciones con atrasos o menopausia antes de los 45 años (que evidencian un nivel de hormonas femeninas disminuido), o consumir crónicamente determinados medicamentos como los corticoides.

Los análisis de laboratorio no ayudan al diagnóstico, ya que el nivel de calcio en sangre o en orina no se correlacionan con la cantidad existente en el hueso. El laboratorio nos puede ayudar a descubrir causas secundarias de osteoporosis (es decir personas en las que no se produjo por el paso de los años) o a medir la actividad de esta enfermedad con “marcadores” de la misma. Debe verificarse si la paciente tiene una causa secundaria (como perder mucho calcio por la orina, que funcionen mucho las glándulas paratiroides, que se absorba poco calcio en el intestino, o tener poca Vitamina D) antes de iniciar cualquier tratamiento. Algunos datos del interrogatorio pueden ser orientadores (presencia de cálculos renales, anemia crónica, diarrea crónica, etc)

La radiografía es un método tardío, es decir que avisa demasiado tarde que se ha perdido mucho calcio, pero útil y necesario para saber si el paciente tiene artrosis, problemas con los discos intervertebrales o la columna desviada (escoliosis).

El método de diagnóstico preciso de la Osteoporosis es la Densitometría Osea, que cuantifica el contenido de calcio de los huesos en gramos, de una manera no cruenta, en la región estudiada. El resultado es numérico y por lo tanto objetivo, lo que permite el control de los pacientes en tratamiento, única forma de poder establecer si el tratamiento elegido es efectivo o no. Se aconseja realizar el estudio de “columna y cadera”, ya que son las regiones donde se pierde calcio más precozmente, y presentan mayor incidencia de fracturas.

Los tratamientos incluyen calcio y vitamina D en la mayoría de los casos, y drogas que frenen a las células que normalmente destruyen hueso, llamadas osteoclastos (Estrógenos, Alendronato, Risedronato, Ibandronato, Raloxifeno, Calcitonina), o estimulan a las células que forman hueso (Teriparatide, Ranelato de Estroncio).

Difosfonatos y adherencia al tratamiento.

Los Difosfonatos son ampliamente utilizados en todo el mundo para tratamiento de la osteoporosis por su capacidad de disminuir la incidencia de fracturas vertebrales, de cadera y de antebrazo. Si los pacientes los ingieren de la manera adecuada (con agua y el estómago vacío antes y después), con aporte de Calcio y Vitamina D, casi todos tendrán aumento de la Densidad Mineral Osea (DMO) y disminución del riesgo de fracturas y de pérdida de talla. 

Pero, en la práctica, muchos son los que abandonan los tratamientos, y esto no es una particularidad de los afectados de osteoporosis, sino que ocurre lo mismo con otras enfermedades que son crónicas (están instaladas por mucho tiempo) y que causan pocos síntomas (si la osteoporosis “doliera” habría más chance de que nadie abandone el tratamiento).

Se ha demostrado que uno de los motivos de abandono de tratamientos es, para algunos, la cantidad de comprimidos que se debe ingerir.

Por tal motivo se planteó la hipótesis de que un Difosfonato que se tomara más espaciadamente tendría mayor probabilidad de no ser abandonado por los pacientes. El estudio Balto fue diseñado para evaluar la preferencia de los mismos ante dos esquemas de tratamientos distintos. Los pacientes recibieron durante 6 meses un esquema semanal y otros 6 meses fueron tratados con Ibandronato 150 mg una vez por mes. Los resultados mostraron un 66.1% de preferencia hacia el  Ibandronato de toma mensual. Posteriormente el estudio Balto II corroboró estos resultados en otras 350 pacientes: de los cuales el 93% eligieron el régimen de Ibandronato mensual .

De esta manera, la preferencia del paciente puede ser un elemento más para tratar de asegurar la persistencia del mismo con el tratamiento de la osteoporosis

El Ibandronato oral con el esquema de 1 comprimido de 150 mg por mes ha demostrado prevención de fracturas de manera similar al Alendronato semanal, por lo que ambos esquemas son muy efectivos y adecuados para el tratamiento de la osteoporosis. Siendo el Alendronato de primera elección en casos deriesgo de  fractura en cadera y el Ibandronato de elección para el resto de riesgo de fracturas, especialmente columna.

1) Curr Med Res Opin. 2005 Dec;21(12):1895-903
2) Joint Bone Spine. 2007 Oct 22

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