Osteoporosis y corticoides

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Osteoporosis y corticoides

Si bien los corticoides son uno de los fármacos más usados, no todos saben que su uso a largo plazo puede llevar a la osteoporosis.
Es de vital importancia aplicarlos con responsabilidad y así limitar o evitar la pérdida de masa ósea.

¿Para que sirven los corticoides? 

El uso de corticoides como agentes farmacológicos es muy frecuente, sobre todo en el tratamiento de enfermedades como asma, artritis, psoriasis, alergias y trasplante de órganos. Su aporte resulta fundamental, dadas sus propiedades anti-inflamatorias e inmunosupresoras, que permiten reducir la inflamación y el dolor y evitar el rechazo en pacientes trasplantados.

No obstante, su utilización prolongada o indiscriminada implica el riesgo de producir ciertos efectos adversos: cuanto más tiempo se aplica el fármaco, existen más posibilidades de contraer sus efectos secundarios, entre los que se encuentran la pérdida de masa ósea y defectos en los depósitos de calcio de los huesos.

Es importante que las mujeres que llevan adelante tratamientos con corticoides tomen conciencia para evitar contraer osteoporosis.

¿Cómo se origina la osteoporosis por corticoides?

La osteoporosis por corticoides es la causa más frecuente y preocupante de osteoporosis secundaria (aquellas causadas por patologías o medicaciones). El mecanismo de acción de la pérdida de masa ósea aún no ha sido descifrado totalmente, pero como potenciales causas se pueden señalar: la disminución en la absorción de calcio y el aumento de su excreción, la reducción de concentración sérica de hormonas sexuales y la baja en la absorción intestinal del calcio. 

Los efectos adversos de la aplicación de corticoides son muchos y variados, pero sólo en casos de tratamientos prolongados y dosis altas.

La mayoría de estos pacientes sufren una disminución en la cantidad de minerales en el hueso y un defecto en la absorción de calcio que los vuelven propensos a fracturarse, sobre todo la columna vertebral y la cadera.

Como medidas generales contra esta afección se pueden mencionar: aplicar la dosis más baja de corticoides y durante el menor tiempo posible; también aumentar el consumo de lácteos y derivados u otros alimentos ricos en calcio, evitar el tabaco y estimular la actividad física. Los derivados de la Vitamina D, igual que los suplementos de calcio, limitan la pérdida de masa ósea, pero no disminuye la posibilidad de sufrir fracturas.

Para aquellas personas con alto riesgo de fractura o que continúen con pérdidas es recomendable la ingesta de bifosfonatos orales tales como el alendronato, risedronato o ibandronato.

Finalmente, los chequeos médicos siempre son de vital importancia.

En tal sentido, se sugiere control con densitometría ósea durante los años de tratamiento con corticoides.

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